Ansiedad y amigdalitis

21.08.2023

16 de agosto 0.43 am

Estoy drogada con un tramadol que mi hermana me dio a las 22h.

Fue la mejor idea que pudo tener, dormí profunda y plácidamente este rato, la resequedad en la garganta me despertó por un momento y aún drogada, tragar me duele levemente.


Mi padre cumpliría 59 años hoy.

Es luna nueva.

Hoy viajaba a Valencia a ver al flaco y a Django.

Compré los tiquetes hace un mes.


Todo lo anterior me llena de una tristeza absorta y un enojo fulminante, pero estoy muy drogada para notarlo.


Me gusta estar drogada, siento la amígdala derecha reseca y palpitante, siento la inflamación de la campanilla y el paladar, siento como al abrir la boca no se abre y como la lengua al moverla no se mueve. Todo eso me aterraría sobria, pero drogada me importa tres tiras de mierda, porque nada me duele.


Quiero estar sana y estar aliviada, pero sobre todo quiero que no se despierte el dolor. ¿Cuánto dura el efecto del tramadol?, googleé:


En comparación con los opioides clásicos, sus efectos sobre el centro respiratorio son muy discretos, pero su administración repetida induce los fenómenos de tolerancia y dependencia. Se absorbe de manera rápida y completa por vía oral y su efecto analgésico es evidente en 1 h y dura cerca de 9 h.


Cerca de 9 horas, tengo la esperanza de seguir así hasta las 7 de la mañana. ¿Y si pudiera seguir así toda la vida? Comienzo a entender a las personas drogadictas, ¿quién no lo sería si eso le aliviara esos dolores acompañados de una tristeza absorta y un enojo fulminante?


Es la primera vez que me drogo así. No temo a una adicción. No temo a la muerte, solo temo al dolor, solo quiero no sentirlo así cómo ahora dónde capaz siga muy enferma y la amígdala esté completamente destruida, pero si no me duele, es suficiente para mi.


18 de agosto hora incierta

No tengo miedo de morir, tengo miedo de que este dolor sea cada vez más intenso y nadie ni nada sea capaz de apaciguar. Siento que nadie me cree lo fatal que la estoy pasando, ni siquiera el personal médico; tengo fama de ser una "mala enferma", una persona quejumbrosa que llora y adolece en gritos y gemidos su condición. Esa fama me ha llevado a llorar en silencio y a soportar con aparente paciencia la incomodidad.


Siento la carne viva entre mi nuca y mi garganta, hago videos con la cámara de mi celular dónde se ve cómo el tamaño de mi lengua ha duplicado, como las mejillas por dentro y la encía están hinchadas y blancas y como la campanilla de mi paladar dejó de serlo hace rato para volverse una sola masa de piel junto con el resto de mi garganta. Sí, algo así como compilar evidencia.


No es justo, pienso. No es justo que sienta que tenga que demostrar lo mucho que esto me impacta y que no soy solo una "mala enferma". Jamás he visto a nadie llorar como yo ante una amigdalitis, o una jaqueca, o un cáncer. Ni mi abuela en su lecho de muerte conforme al cáncer de vejiga le iba arrebatando la vida, lucía como me veo frente al espejo. Tan desesperada, tan abrumada y temerosa.


Entonces, si soy una mala enferma.


Si muriera a causa de esto, nadie más diría que soy una mala enferma, pienso.


No tengo miedo de morir, tengo pánico de que este dolor no se me pase.


Entonces no soy una mala enferma, solo tengo ansiedad, ansiedad y amigdalitis.

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